lunes, 16 de diciembre de 2013

En estas navidades...

El mes navideño es caracterizado por ser un espacio para compartir entre amigos y familiares una tradición que es acompañada con mucha comida y bebidas en exceso por lo general y dependiendo de cada cultura la celebración es variante.
La nuevas tecnologías, la falta de valores tanto morales como éticos entre otros han opacado un poco estas tradiciones de fraternidad y alegría.
En mi país Venezuela tenemos variedad de razas, culturas y credos.
Omitiendo la política, siento que las nuevas tendencias, la cultura y la falta de educación adecuada han desplazado el espíritu navideño hacia otra parte sin vuelta atrás.
A medida que pasan los años, la manera de celebrar la navidad a cambiado.
Desde mi punto de vista la navidad que conocí siendo un niño, no es ni se parece a lo que estamos viviendo en pleno siglo 21, los tiempos son distintos y la polarización política ha afectado a nuestra nación sobre todo en en estos días que eran de celebración total y las diferencias políticas quedaban atrás.
Haciendo una analogía sabiendo que el tiempo avanza y no perdona, puedo decir que el detonante en el cambio de nuestras culturas para bien o mal es la educación, la tecnología, la política y la globalizacíon.
El deseo en estas navidades es que podamos unir a nuestras familias, una reconcialización entre amigos, hermanos y familiares que vuelvan a nuestra cultura los valores éticos  y morales que rigen a toda nación para su crecimiento, sobre todo para la nuestra que esta, como un barco anclado en pleno mar abierto sin tierra alguna al rededor.
Mucho mas que desear esperanza, que las fuerzas del bien nos acompañen en cada día, y que como pueblo salgamos adelante con éxito de todas las dificultades que se opongan en el camino a partir de hoy, y para siempre con la ayuda de Dios en el nombre de Jesús amén.

viernes, 13 de diciembre de 2013

El dormir

En el vació, en el espacio donde todo es intangible, la nada se apodera de tu mente, de tus ojos y tus sentidos. Inicia una etapa parecida a un trance, la relajación de la carne comienza a ceder ante aquel momento tan cotidiano uno tan normal que a su vez es inusual, darse cuenta de aquello.
Como en una operación la mirada es destruida, tus ojos son sellados y tus labios son cerrados, el corazón late cada vez mas lento, la iluminación se vuelve oscuridad mientras los músculos se amoldan a su terreno dejando algunas marcas en la piel, algunas gratas otras no tanto.
Entrando en otras dimensiones, viajes espaciales, paraíso, infierno, conociendo la vida, la muerte, nuestros miedos y la felicidad, volando sobre nubes e inimaginables cosas a donde el alma viaja con retorno al despertar.

domingo, 1 de diciembre de 2013

El futuro

Los momentos especiales que generalmente conocemos son los buenos, nos llenan de alegrías y de tristezas también, por algún motivo suelo pensar que la vida es como un diario, pero uno donde en cada situación, acción y circunstancia vamos a ir escribiendo a pulso, con calma, con prisa, con errores, usando un lápiz de grafito para así poder borrar nuestros errores ó uno de tinta.
Muchas veces podemos ir al futuro, al pasado y regresar cuando queramos estando conscientes de ello, en el sentido que toda nuestra vida esta basada en una cosa muy particular, la toma de decisiones: la razón, lógica y a veces ilógica con la cual nuestro celebro utiliza datos, guardados en la memoria para hacer comparaciones y elecciones que sean , las mas correctas posibles, lo malo es que somos humanos y tenemos la tendencia a cometer equivocaciones, igual hace nuestra mente, actúa algunas veces por sentidos, experiencia y cuando no tiene información las inventa.
Buscando en el pasado no vamos a eliminar nuestras fallas, pero si podemos mejorar basándonos en el ensayo y error, en la constancia, la fuerza de voluntad para destruir el miedo al fracaso y la maldad.
Por tal razón definiría al destino: como la variación lógica de nuestras acciones, todas dependiente de una parte divina ya sea Dios o lo que denominen como un ser supremo y una parte humana, que se crea y deshace a la misma vez por medios de sus actos y defectos.
El corazón y el presente que vivimos es la mejor arma, estrategia, fuente para cambiar el curso de la vida, sí nuestro presente es bueno, nuestro futuro será mejor.